El lavado es
realizada con el auxilio de un proceso de cristalización
y fragmentación de las partículas de basuras, lo
que evita riesgos y atritos con la superficie de la pintura. Los
productos utilizados dejan un fina película protectora
e impermeabilizante que da brillo y protege la pintura contra
lluvia ácida, polución, maresias y rayos UV, evitando
la oxidación y desgaste prematuro de la pintura.
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